apareces en mi mente pero pronto te deshaces;
eres eso que todos quieren pero a mí ya me cansas.
Apareces, desapareces y vuelcas mi vida.
Eres como un otoño gris con un sol de primavera
y no no me equivoco porque eres todo y nada, la noche y el día
porque tu eres quien hace que me hunda y me sacas a flote.
Cada vez que te acercas a mí, mi pierna se tambalea,
me cuesta articular dos palabras seguidas
me cuesta ser ese tipo duro con la situación controlada.
Con tu mirada susurras que no tienes ropa interior y mi cuerpo se excita,
haces crecer algo en mí (a parte de mi ego)
y en ese preciso instante me despido, me vuelvo a casa
y empiezo a escribir
No hay comentarios:
Publicar un comentario